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¿Nueva era de la caridad?


2.000 millones de personas en el mundo no tienen acceso a servicios financieros formales debido a su exclusión social. Damos por sentado que tenemos una cuenta bancaria en el mundo desarrollado. Es como tener electricidad. Pero el porcentaje de población no bancarizada es alto. Este sector no tiene herramientas esenciales para mejorar su estatus social.


¿Por qué, a pesar de muchas iniciativas dedicadas a resolver este problema, todavía somos testigos de esto? Todas las organizaciones benéficas, instituciones gubernamentales e internacionales dedican recursos financieros sustanciales a actividades sociales, pero tienen resultados a pequeña escala debido a la financiación limitada. El dinero gastado en actividades son fondos perdidos.


Es por eso que la influencia de las empresas sociales es crucial en la esfera financiera. Los nuevos instrumentos financieros permiten multiplicar el impacto social a través del apalancamiento financiero. El negocio social comienza una nueva tendencia en la caridad. La diferencia es que ya no necesitan financiamiento ni subvenciones, atraen inversionistas y generan ganancias por sí mismos. Como cualquier otra empresa, la empresa social tiene planes y estrategias, así como métricas para medir su eficiencia.



Hoy en día, el objetivo de la empresa social es atraer capital de inversión y lograr la sustentabilidad a largo plazo. Utilizan herramientas tales como créditos, garantías de crédito, inversiones directas y bonos sociales. Por eso, al igual que otras empresas, tienen que demostrar la confiabilidad de su modelo de negocio para obtener inversiones y préstamos. Los flujos iniciales los ayudan a iniciar una actividad independiente y en algún momento se vuelven autosuficientes. Esto permite movilizar recursos privados para apoyar iniciativas sociales.


Una vez que una gran institución invirtió en una empresa social y recibió sus retornos, es posible financiar cada vez más iniciativas sociales. Se crea un nuevo entorno de empresas sociales, y ya no basta con resolver los problemas sociales, se debe ser eficaz y competitivo. De lo contrario, habrá alguien más que ocupará su lugar porque pueden lograr un retorno tanto social como financiero y resolver los problemas sociales a largo plazo independientemente de las subvenciones.

V.R.